Abrazos Gratis
Probablemente quizá nadie o casi nadie irá a dar con estas palabras. La mayoría no sabrán que ellas existieron, o que hubo alguien interesado en escribirlas y que quizás algo tenía que decir. Así, como yo. han pasado otros tantos por este paraje de tiempo y olvido. Pues quién haya sido yo o que haya hecho aquí poco importará en tan sólo pocos años.
Y sin embargo, no escribo para mí. Piensa en ésto: puedes pararte en la calle, como lo han hecho otros, y ofrecer con un cartel dar abrazos gratis. La mayoría pasará por tu lado, y te mirará con asombro, con risa, con miedo a-quien-sabe-qué, o con rabia o sencillamente en mala onda. Pero sin embargo, siempre habría alguien entre cien o entre mil que si lo haría. Pero esa sola persona es ya de por sí valiosa - porque ese podrías ser tú.
Así también pienso estas palabras. Quizá alguien se tope con ellas y piense que esto es demasiado volao como para prestarle atención, o que suena demasiado grave, o ridículo, o hasta incluso pensar que es muy obvio. Éste último tendría razón, pero sólo en parte - pues aun cuando tengamos algo delante de nuestras narices, a veces sencillamente no lo vemos.
Hasta aquí, puede que no sepas muy bien que pensar de todo esto. Quizá sencillamente piensas en no seguir leyendo, en hacer otra cosa, mirar los contactos conectados en tu msn, mirar tele, jugar playstation, quien sabe. Pero si haz llegado hasta aquí, es porque algo de lo que aún no te has dado cuenta te tiene esperando que pase algo, que diga algo que sea... no sé, sorprendente, extraño, lúcido. Quizá algo verdadero, algo que sea cierto, y no un montón de cosas que suenan bonito pero que luego son meras ficciones y promesas rotas.
Si aún permaneces en estas líneas, mientras te hablo a ti, directa y francamente, sin disfraces, sin ceremonias, es porque quieres escuchar algo. Y es esto: saber qué hacer con tu vida. Ésta es la respuesta: tienes que disfrutar tu vida.
Pero, ¿eso es todo? No, no es todo. Y es más, que como verdad de la vida, es mentira. Pues este el primer paso que debes dar: darte cuenta de que eso es lo que tú quieres escuchar. Y que mientras no te mires al espejo, no sabrás nada.
Déjalo hasta aquí, puedes no leer más. Porque esa es la primera reacción frente a un obstáculo, hacerse a un lado, ahorrarse las energías. Mejor seguir de largo y decirte a ti mismo: estas son un montón de tonterías, ya no quiero más.
Pero supongamos que aún así no te has ido y sigues en estas líneas. Entonces quizá puedas dar algunos pasos más, y dejar de ser uno más entre la masa (recuerdo una canción de Rata Blanca con épico estribillo que decía "no seré uno más..."), ser alguien, ser tú. Y no me malinterpretes: todos son alguien sin duda, pero pocos saben que lo son.
Pero entonces, ¿cuál es ese tan supuesto sentido de la vida? La verdad es que nadie, ni yo ni otros, lo saben realmente. No sé si hay una verdad de la vida, sino que a lo más, lecciones que se aprenden en el camino. Cada cual descubre a su paso lo que le conviene, lo que lo hace feliz, la forma de vivir que les ahorra tristezas, etc. Y aunque no hay una forma única de seguir el camino, si hay buenos y malos atajos.
Como ves, hay mucho que aprender. Pues hay cosas que no se pueden comprender hasta que primero has entendido otras que nadie más que el tiempo puede enseñar, de modo que aunque otro te las diga, raramente aprendemos de las experiencias de los demás. Tienes que tropezarte, es parte del viaje, pues las jugadas perdidas son las que enseñan, no las ganadas.
Así que abrochen sus cinturones, este viaje podría tener algunas turbulencias.
Probablemente quizá nadie o casi nadie irá a dar con estas palabras. La mayoría no sabrán que ellas existieron, o que hubo alguien interesado en escribirlas y que quizás algo tenía que decir. Así, como yo. han pasado otros tantos por este paraje de tiempo y olvido. Pues quién haya sido yo o que haya hecho aquí poco importará en tan sólo pocos años.
Y sin embargo, no escribo para mí. Piensa en ésto: puedes pararte en la calle, como lo han hecho otros, y ofrecer con un cartel dar abrazos gratis. La mayoría pasará por tu lado, y te mirará con asombro, con risa, con miedo a-quien-sabe-qué, o con rabia o sencillamente en mala onda. Pero sin embargo, siempre habría alguien entre cien o entre mil que si lo haría. Pero esa sola persona es ya de por sí valiosa - porque ese podrías ser tú.
Así también pienso estas palabras. Quizá alguien se tope con ellas y piense que esto es demasiado volao como para prestarle atención, o que suena demasiado grave, o ridículo, o hasta incluso pensar que es muy obvio. Éste último tendría razón, pero sólo en parte - pues aun cuando tengamos algo delante de nuestras narices, a veces sencillamente no lo vemos.
Hasta aquí, puede que no sepas muy bien que pensar de todo esto. Quizá sencillamente piensas en no seguir leyendo, en hacer otra cosa, mirar los contactos conectados en tu msn, mirar tele, jugar playstation, quien sabe. Pero si haz llegado hasta aquí, es porque algo de lo que aún no te has dado cuenta te tiene esperando que pase algo, que diga algo que sea... no sé, sorprendente, extraño, lúcido. Quizá algo verdadero, algo que sea cierto, y no un montón de cosas que suenan bonito pero que luego son meras ficciones y promesas rotas.
Si aún permaneces en estas líneas, mientras te hablo a ti, directa y francamente, sin disfraces, sin ceremonias, es porque quieres escuchar algo. Y es esto: saber qué hacer con tu vida. Ésta es la respuesta: tienes que disfrutar tu vida.
Pero, ¿eso es todo? No, no es todo. Y es más, que como verdad de la vida, es mentira. Pues este el primer paso que debes dar: darte cuenta de que eso es lo que tú quieres escuchar. Y que mientras no te mires al espejo, no sabrás nada.
Déjalo hasta aquí, puedes no leer más. Porque esa es la primera reacción frente a un obstáculo, hacerse a un lado, ahorrarse las energías. Mejor seguir de largo y decirte a ti mismo: estas son un montón de tonterías, ya no quiero más.
Pero supongamos que aún así no te has ido y sigues en estas líneas. Entonces quizá puedas dar algunos pasos más, y dejar de ser uno más entre la masa (recuerdo una canción de Rata Blanca con épico estribillo que decía "no seré uno más..."), ser alguien, ser tú. Y no me malinterpretes: todos son alguien sin duda, pero pocos saben que lo son.
Pero entonces, ¿cuál es ese tan supuesto sentido de la vida? La verdad es que nadie, ni yo ni otros, lo saben realmente. No sé si hay una verdad de la vida, sino que a lo más, lecciones que se aprenden en el camino. Cada cual descubre a su paso lo que le conviene, lo que lo hace feliz, la forma de vivir que les ahorra tristezas, etc. Y aunque no hay una forma única de seguir el camino, si hay buenos y malos atajos.
Como ves, hay mucho que aprender. Pues hay cosas que no se pueden comprender hasta que primero has entendido otras que nadie más que el tiempo puede enseñar, de modo que aunque otro te las diga, raramente aprendemos de las experiencias de los demás. Tienes que tropezarte, es parte del viaje, pues las jugadas perdidas son las que enseñan, no las ganadas.
Así que abrochen sus cinturones, este viaje podría tener algunas turbulencias.
Quizá todo esto no diga mucho. No pretendía hacerlo. Sólo capturar tu atención, y a lo más sugerirte que abras muy bien los ojos - hay algunos que trabajan para que los tengas cerrados.
Un video de regalo, como premio de consuelo.
